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martes, 18 de noviembre de 2014

La sonda Philae "huele" moléculas orgánicas en el cometa 67P

Las propiedades de la superficie de 67P parecen ser muy diferentes de lo que se pensaba. El taladro aterrizador Philae ha revelado que el cometa es duro como el híelo, ya que no pudo profundizar. Además, el instrumental fue capaz de 'oler' la atmósfera y detectar las primeras moléculas orgánicas después de aterrizar.
   "A pesar de que la potencia del taladro se incrementó gradualmente, no fuímos capaces de profundizar en la superficie", explica Tilman Spohn, del Instituto de investigación Planetaria de Alemania, que dirige el equipo de investigación.
   Poco después del triple aterrizaje, los científicos sólo podían esperar que Philae quedase en una posición que permitiera a la sonda quedar clavada en la superficie. Sin embargo, con el instrumento MUPUS (Sensores de uso múltiple para investigación en superficie y subsuelo) ha sido posible estudiar directamente la resistencia de la superficie de un cometa por primera vez, y 67P/Churyumov-Gerasimenko ha demostrado ser un "hueso duro de roer".
"Hemos adquirido una gran cantidad de datos, que ahora tenemos que analizar", dice Spohn. Sólo se los sensores térmicos y acelerómetros en los anclajes que deberían haber fijos Philae a la superficie del cometa no se utilizaron, debido a que no fueron desplegados durante la toma de contacto.
   Por su lado, el equipo del experimento SESAME (Surface Electrical, Seismic and Acoustic Monitoring Experiment) puede confirmar que Churyumov-Gerasimenko no es tan suave y esponjoso como se creía que era. "La fuerza de la capa de hielo bajo una capa de polvo en el primer lugar de aterrizaje es sorprendentemente alta", dice Klaus Seidensticker del Instituto DLR de Investigación Planetaria.
   El instrumento CASSE, que se encuentra bajo el aterrizador, se puso en marcha durante el descenso y registra claramente la toma de contacto en el primer aterrizaje de Philae. A partir de datos adicionales, se derivarán las propiedades mecánicas de Churyumov-Gerasimenko. Otros dos instrumentos de SESAME sugieren que la actividad cometaria en este lugar de aterrizaje es baja, y revelan la presencia de una gran cantidad de hielo de agua bajo el módulo de aterrizaje.
   El último de los 10 instrumentos a bordo del módulo de aterrizaje Philae en ser activado fue el subsistema SD2 (Sampling, Drilling and Distribution), que fue diseñado para proporcionar muestras de suelo. Es cierto que el taladro se activó, al igual que todos los pasos para el transporte de la muestra al horno apropiado. Ahora los científicos tienen que analizar los datos para determinar si una muestra de suelo fue en realidad se examinó en el cromatógrafo de gases. Esto se hará en colaboración con varios equipos de instrumentos.
   "Actualmente no tenemos ninguna información sobre la cantidad y el peso de la muestra de suelo," dice Fred Goesmann del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar. Sin embargo, el instrumental fue capaz de 'oler' la atmósfera y detectar las primeras moléculas orgánicas después de aterrizar. El análisis de los espectros y la identificación de las moléculas continúan.
   Uno de los más afortunados con el aterrizaje de Philae es Stefano Mottola, del Instituto DLR de Investigación Planetaria, que se encarga de la cámara Rolis (Rosetta Lander Imaging System). El instrumento, montado en la parte inferior del módulo de aterrizaje, adquirió imágenes durante el primer descenso que muestra el lugar de aterrizaje previsto, Agilkia. Incluso después del tercer aterrizaje, se logró reactivar Rolis y adquirir imágenes de la superficie del cometa a corta distancia. De este modo, el equipo cuenta con datos para dos lugares diferentes en el cometa.
   Una gran cantidad de datos también se obtuvo con el instrumento CONSERT (COmet Nucleus Sounding Experiment by Radio wave Transmission). Para lograr esto, el módulo de aterrizaje y el orbitador estaban en diferentes lados del cometa y trabajaron en conjunto para analizar el núcleo con señales de radio a través de él y crear un perfil tridimensional del núcleo. Durante las mediciones, Philae entró en hibernación después de que se agotase la energía de la batería principal.
   "Estoy muy seguro de que Philae reanudará el contacto con nosotros y que vamos a ser capaces de operar los instrumentos de nuevo", dice el gerente del Proyecto en el DLR, Stephan Ulamec. Una vez que la batería recargable secundaria haya sido calentado por la luz del Sol de nuevo, se reiniciará Philae y el equipo de mando se sentará en las consolas de control de nuevo.
   "En el primer lugar de aterrizaje habríamos tenido mejores condiciones de iluminación solar", dice Ulamec. "Ahora estamos un poco en la sombra, necesitaremos más tiempo para cargar." Una de las ventajas del lugar de aterrizaje más sombrío en un cráter es que el módulo de aterrizaje Philae no se sobrecaliente tan rápido cuando el cometa se acerque al Sol, y se beneficiará de una luz del sol menos fuerte. El equipo logró girar el módulo de aterrizaje durante la noche del 14 al 15 de noviembre, de modo que el panel solar más grande está ahora alineado hacia el Sol.
Superficie del cometa 67P
   Stephan Ulamec cree que es probable que en la primavera de 2015, se comunicará una vez más con Philae y se recibirán datos. En el verano, podría ser posible que las temperaturas en el cometa permitan a la batería recargarse. "El orbitador continuará con sus sobrevuelos para recibir cualquier señal del módulo de aterrizaje Philae, una vez que despierte de la hibernación."

JABONES CON TRAMPA

La pandemia de gripe A puso de moda el uso generalizado de jabones y geles antimicrobianos. Ante el riesgo de contagio, estos productos prometían una mayor protección que los jabones habituales, por lo que su empleo se extendió entre la población general. Sin embargo, varios estudios han señalado que sus riesgos superan a sus beneficios y que, en realidad, no aportan nada adicional altradicional lavado de manos.
Un estudio publicado esta semana en la revista Proceedings of the National Academy od Sciences (PNAS), se suma a esta corriente y muestra que su empleo puede acarrear graves consecuencias a largo plazo, si bien hay que destacar que la investigación se ha realizado en ratones, por lo que sus conclusiones podrían no ser extrapolables a los humanos.
En concreto, este trabajo, coordinado por investigadores de la Universidad de California, ha puesto de manifiesto que el uso de triclosán se asociaba con daños en el hígado y un mayor riesgo de cáncer.
Para llevar a cabo la investigación, este equipo expuso a un grupo de ratones al triclosán durante un periodo de seis meses lo que, según afirman, puede equivaler a 18 años para un ser humano. Después, compararon su evolución con la de ratones que no habían tenido contacto con el compuesto químico.
Su análisis demostró que los ratones expuestos al producto antimicrobiano eran más susceptibles que el resto a padecer tumores en el hígado. Según explican, el triclosán podría interferir en los mecanismos que permiten al hígado 'limpiar' el organismo de químicos externos. Para compensar esta disrupción, el hígado actúa provocando una proliferación celular, lo que puede generar una fibrosis con el paso del tiempo. Asimismo, esta fibrosis continuada abre el camino a los tumores, señalan los científicos.
Según explican en la revista científica, el triclosán es uno de los antibacterianos más usados entre los consumidores. Se han encontrado trazas hasta en el 97% de las muestras de leche materna y en la orina de cerca del 75% de las personas analizadas.
De hecho, los efectos del triclosán sobre la salud se están analizando en estos momentos por parte de la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA en sus siglas en inglés), entre otros organismos.
Según aclara la web del citado organismo gubernamental, hay indicios de que este y otros componentes químicos de los jabones antimicrobianos "pueden contribuir a la resistencia bacteriana a los antibióticos y pueden tener efectos hormonales inesperados".
Debido a esta sospecha, el pasado mes de diciembre la FDA propuso un cambio en la regulación para que los fabricantes de este tipo de productos tengan que "proporcionar datos más concretos para demostrar la seguridad y eficacia de los jabones antibacterianos".
La regulación propuesta sólo incluye aquellos jabones antibacterianos, ya sean de tocador o líquidos para el cuerpo, que se utilizan con agua. No se aplica a los desinfectantes de manos, toallitas para las manos o los jabones antibacterianos que se utilizan en los entornos de atención médica, como hospitales.
"No hay evidencia de que los jabones antibacterianos de venta libre que existen en el mercado sean más eficaces para prevenir las infecciones que el mero uso de agua y jabón común y corriente", concluye la FDA, que recuerda que "lavarse las manos es una de las medidas más importantes que pueden tomar las personas para evitar enfermarse y prevenir que los gérmenes se propaguen a los demás".

lunes, 10 de noviembre de 2014

Lengua de mariposa


El jet-lag alltera nuestro cerebro

El trabajo por turnos, con 'jet lag' crónico, conocido por interrumpir el reloj interno del cuerpo (ritmos circadianos) y que se ha relacionado con una serie de problemas de salud, como úlceras, enfermedad cardiovascular, síndrome metabólico y algunos tipos de cáncer, puede estar también vinculado con alteraciones de la función cerebral, según un nuevo estudio. Hasta ahora, se sabía poco sobre el potencial impacto de este tipo de empleos en la función del cerebro, como la memoria y la velocidad de procesamiento. Por ello, los autores de este trabajo analizaron las capacidades cognitivas de más de 3.000 personas que trabajaban en una amplia gama de sectores o que se habían retirado, en tres momentos: 1996, 2001 y 2006. Poco menos de la mitad (1.484) de la muestra, que se extrajo de las listas de pacientes de tres médicos de salud ocupacional en tres regiones diferentes del sur de Francia, habían trabajado por turnos durante al menos 50 días al año. Los participantes tenían 32, 42, 52 y 62 años en el momento de la primera serie de pruebas, que tenía por objeto evaluar la memoria a largo y corto plazo; la velocidad de procesamiento; y las capacidades cognitivas (globales) en general. En total, 1.197 personas fueron estudiadas en los tres puntos de tiempo. Alrededor de uno de cada cinco de los ocupados (el 18,5 por ciento) y una proporción similar de los que se habían retirado (17,9 por ciento) habían trabajado en un modelo de turnos entre mañanas, tardes y noches. En el primer grupo analizado se observó si las horas de trabajo anormales se asociaron con una disminución de las capacidades cognitivas. Peor memoria Los datos del estudio, publicados en «Occupational and Environmental Medicine», mostraron que los trabajadores por turnos en la actualidad o las personas que habían sido anteriormente empleados por turnos presentaban puntuaciones más bajas en la memoria y velocidad de procesamiento y menor potencia cerebral que los que sólo habían desarrollado trabajos en horas normales de oficina. La segunda serie de análisis examinó el impacto de trabajar en un modelo de de rotación y se vio que, en comparación con aquellos que nunca habían trabajado en este sistema, los que sí trabajan bajo este modelo o lo habían hecho durante diez años o más poseían menor memoria cognitiva y puntuaciones globales. Por último, los investigadores analizaron si dejar el trabajo por turnos estaba vinculado a una recuperación de las capacidades cognitivas y vieron que era posible recuperar las capacidades cognitivas pero que esto llevaba al menos cinco años, a excepción de la velocidad de procesamiento

(Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20141104/abci-trabajo-turnos-cerebro-jetlag-201411031748.html )