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sábado, 16 de mayo de 2015

Descubren la galaxia más lejana conocida

Un equipo internacional de astrónomos, liderados científicos de la Universidad de Yale y la Universidad de California (EE.UU.), han hallado una galaxia que se formó hace más de 13.000 millones de años y que, según las mediciones se trata de la galaxia más distante jamás conocida. Un nuevo récord en el mundo astronómico. El estudio ha sido publicado en la revista Astrophysical Journal Letters.
 
La exploración del universo con los telescopios espaciales Spitzer y Hubble de la NASA, ha llevado a este grupo de astrónomos a una época en la que este contaba solo con el 5% de su edad actual. Allí es precisamente donde se encuentra esta lejana galaxia, bautizada como EGS-zs8-1.
 
La galaxia en cuestión, confirmada gracias al nuevo instrumento MOSFIRE del Observatorio Keck 1 (Hawái) es asombrosamente luminosa y uno de los objetos más masivos del universo temprano. Los datos del trabajo también explican que la medición de la distancia exacta de esta galaxia con respecto a la Tierra ha permitido determinar que EGS-zs8-1 todavía estaba formando estrellas muy rápidamente, incluso 80 veces más rápido que nuestra galaxia, la Vía Láctea.
 
Estas nuevas observaciones confirman que las galaxias masivas ya existían en el universo primitivo y que sus propiedades físicas eran muy diferentes de las galaxias observadas alrededor de la Tierra en la actualidad: “Parece que las estrellas jóvenes en las primeras galaxias como EGS-zs8-1 fueron los principales impulsores de esta transición del Universo llamada reionización”, explica Rychard Bouwens, coautor del estudio.
 
 
 
 
FUENTE: MUY INTERESANTE

jueves, 16 de abril de 2015

La Tierra primitiva “se tragó” un objeto parecido a Mercurio

Hace más de 3.500 millones de años, la Tierra “devoró” un objeto cósmico muy semejante a Mercurio que impactó contra ella. Así lo recoge un equipo de geoquímicos de la Universidad de Oxford en un artículo publicado en Nature.
 
Los expertos afirman que el choque resultó fundamental para el desarrollo de la vida tal como la conocemos, pues le proporcionó al núcleo de nuestro planeta unos elementos radiactivos que serían fundamentales para la formación del campo magnético. Este protege la Tierra de la radiación que, procedente del espacio, la bombardea constantemente. 
 
 
 

Según los autores del estudio, para que surja una estructura como el campo magnético terrestre se necesita que permanezcan en el núcleo ciertos elementos radiactivos, como el potasio, el torio o uranio, que desprenden calor por decaimiento. No obstante, estos compuestos, que se enlazan con el oxígeno para formar óxidos muy ligeros, no combinan bien con el hierro que integra la mayor parte del núcleo.
 
Por ello, en principio no deberían encontrarse en sus proximidades, sino más cerca de la superficie. Los investigadores de Oxford han descubierto, sin embargo, que unos determinados sulfuros, unos compuestos de azufre en los que no se encuentra presente el oxígeno, favorecen la combinación entre el hierro y los elementos radiactivos. La cuestión es: ¿cómo llegaron hasta el corazón del planeta?
 
En su opinión, esto pudo darse como consecuencia de un choque con un cuerpo celeste del tamaño de Marte, pero muy parecido a Mercurio en su composición, rico en azufre y pobre en oxígeno.
 
Los expertos destacan que esta idea no solo explica que el uranio haya permanecido en el núcleo terrestre, lo que habría acabando por originar nuestro campo magnético, que ha existido desde hace 3.500 millones de años, sino que encaja con una hipótesis que plantea que la Luna se habría formado tras un cataclismo similar.
 
 
FUENTE: MUY INTERESANTE

jueves, 19 de febrero de 2015

Descubren el auténtico centro de la Tierra


Gracias a una nueva técnica para leer ondas sísmicas, un equipo de geólogos de las universidades de Illinois (EE.UU.) y Nanjing (China) ha descubierto que existe un segundo núcleo dentro del núcleo de la Tierra. El hallazgo ha sido publicado en la revista Nature Geosciences.
 
Los científicos utilizaron las ondas sísmicas de los terremotos y “escanearon” lo que hay debajo de la superficie mediante tecnología que obtiene datos de las ondas que resuenan en un terremoto, algo así como la señal de la “coda” de un terremoto.
 
  
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
“A pesar de que el núcleo terrestre es pequeño, más pequeño que la Luna, tiene algunas características muy interesantes que pueden decirnos cómo nuestro planeta llegó a formarse, cómo fue su historia y cómo tienen lugar los varios procesos dinámicos de la Tierra. Lo que ocurre en el núcleo da forma a nuestra comprensión de lo que sucede en las profundidades de la Tierra”, explica Xiaodong Song, líder del estudio.
 
Y es que mirar a través del núcleo terrestre reveló la presencia de un “núcleo dentro del núcleo”, perfectamente definido y con cerca de la mitad del diámetro que posee el núcleo completo. Según las lecturas, los cristales de hierro de la capa externa del núcleo terrestre están alineados direccionalmente, de norte a sur; sin embargo, los cristales de este segundo núcleo recién descubierto, están alineados de este a oeste.
 
El comportamiento de ambos núcleos es también distinto por lo que los expertos creen que podría estar hecho de un material diferente. “El hecho de que existan dos regiones que se distinguen tan claramente puede estar diciéndonos algo sobre cómo está evolucionando el núcleo interno de nuestro planeta. Por ejemplo, a lo largo de la historia del planeta, el núcleo interno podría haber tenido efectos dramáticos en el régimen de deformación terrestre. Y esa podría ser la clave para descifrar la evolución de nuestro mundo. Ahora estamos justo en el centro, literalmente, en el centro de la Tierra”, aclara Song.

lunes, 2 de febrero de 2015

¿Dos planetas desconocidos en nuestro sistema solar?

En el Sistema Solar podría haber al menos dos planetas situados más allá de Plutón cuya existencia ha pasado desapercibida hasta ahora. Así lo sugieren los cálculos de un equipo internacional de investigadores, entre los que se cuentan expertos de las universidades de Cambridge, en el Reino Unido, y Complutense de Madrid (UCM).


Según indican, la presencia de estos cuerpos permitiría explicar el extraño comportamiento orbital de algunos objetos transneptunianos, esto es, aquellos cuya órbita se encuentra situada más allá de Neptuno.“Este exceso de objetos con parámetros orbitales distintos a los esperados nos lleva a pensar que algunas fuerzas invisibles están alterando la distribución de sus elementos orbitales.


La explicación más probable es que existen planetas desconocidos más allá de Neptuno y Plutón”, indica el astrónomo Carlos de la Fuente Marcos, de la UCM, coautor del trabajo. “Su número exacto es incierto, pues nuestros datos son limitados, pero apuntan que por lo menos hay dos planetas, y probablemente más, en los confines de nuestro sistema”, señala.


No obstante, en su estudio, publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society Letters, estos científicos reconocen que los datos que aportan chocan con lo que predicen los actuales modelos que tratan de explicar la formación del Sistema Solar, que no conciben la existencia de otros planetas más allá de Neptuno, y que su análisis se basa en una muestra muy pequeña, de solo trece objetos, aunque esperan ampliarla en los próximos meses.



FUENTE: MUY INTERESANTE

sábado, 17 de enero de 2015

Un gran asteroide rozará la Tierra el 26 de enero

Un asteroide de un tamaño considerable, ya que se estima que tenga medio kilómetro de diámetro, pasará el próximo 26 de enero bastante cerca de la Tierra. De hecho, se trata de la primera roca espacial de este tamaño que más se acerca a nuestro planeta desde que se tiene constancia. El asteroide ha sido bautizado como 2004 BL86 y pasará a tres veces la distancia de la Tierra a la Luna. Será un acontecimiento único que no volverá a repetirse al menos en 200 años.

 

Según el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en Pasadena, California (EE.UU.), el instante en el que pasará más cerca de la Tierra será el próximo lunes 26 de enero, que será cuando este se encuentre a 1,2 millones de kilómetros de la Tierra.

“Si bien no representa una amenaza a la Tierra en el futuro previsible, representa el paso relativamente cerca de un asteroide relativamente grande, por lo que nos ofrece una oportunidad única de observar y aprender más”, aclara Don Yeomans, Don Yeomans, director del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA en el JPL.

Por el momento, se desconoce absolutamente todo sobre este asteroide, por lo que los científicos esperan con ilusión los días previos a este acontecimiento para realizar todo tipo de análisis y pruebas con objeto de exprimir al máximo su paso por la Tierra. Además, su considerable tamaño hace que tanto aficionados como expertos puedan ser capaces de observar el asteroide con pequeños telescopios o binoculares potentes.


El asteroide 2004 BL86 fue descubierto el 30 de enero de 2004 por un telescopio del programa Lincoln Near-Earth Asteroid Research (LINEAR), en White Sands, Nuevo México (EE.UU.) y el próximo sobrevuelo más cercano de una roca espacial no se repetirá hasta 2027 con el paso del asteroide 1999 AN10.

FUENTE: MUY INTERESANTE

viernes, 2 de enero de 2015

Una ciudad flotante sobre Venus


Un equipo de científicos del Centro de Investigación Langley de la NASA ha ideado un novedoso programa de exploración cuyo objetivo es enviar misiones tripuladas a Venus, el planeta más cercano a la Tierra.


Aunque ambos mundos son similares en tamaño, masa, densidad y gravedad –de hecho, en este sentido, son mucho más parecidos que Marte y la Tierra–, bajo la gruesa cubierta de nubes de ácido sulfúrico que oculta la superficie de Venus, este planeta es un auténtico infierno sometido a una enorme presión, unas 90 veces más que la que se da en el nuestro.





El descomunal efecto invernadero en el que se ve sumido mantiene su temperatura media a unos 464º C, suficiente para fundir el plomo. En su atmósfera, compuesta en su mayor parte de dióxido de carbono, soplan rachas de viento huracanado, y su árido terreno se encuentra esculpido por volcanes, antiguas lenguas de lava, cráteres de impacto y, en general, por las huellas de una pasada e intensa actividad tectónica.


Ahora, la NASA ha planteado que los primeros astronautas que viajen hasta allí habiten en grandes aeronaves de 130 metros de largo llenas de helio, en cierto modo similares a dirigibles, que permanecerían a unos 50 kilómetros sobre el firme, donde las condiciones son mucho más benignas: una sola atmósfera de presión, una temperatura media de 75º C y una exposición a la radiación similar a la que experimentarían en Canadá.



El proyecto, denominado HAVOC –siglas de High Altitude Venus Operational Concept–, prevé el envío en un primer momento de una sonda robotizada a la atmósfera, a la que le seguiría una misión orbital tripulada de 30 días. Tras ella, las estancias se prolongarían hasta un año. Luego se estudiaría si sería viable situar una auténtica ciudad flotante de forma permanente entre las nubes de Venus.




No obstante, los técnicos de la agencia espacial advierten que, de momento, se trata de una idea sobre el papel, y que aún es necesario analizar numerosas cuestiones antes de ponerla en marcha, desde la forma de lidiar con la radiación que inunda el medio interplanetario hasta el modo de desplegar los vehículos.

FUENTE: Muy interesante

jueves, 1 de enero de 2015

Una estrella errante podría provocar un aluvión de cometas contra la Tierra


¿Qué efecto tendría el paso de una estrella errante en las cercanías del Sistema Solar? Un equipo de científicos del Instituto Max Planck de Astronomía en Heilderberg (Alemania) ha calculado las posibles consecuencias para la Tierra. El estudio ha sido publicado en arXiv.org, un repositorio online de la Universidad de Cornell (EEUU) para prepublicaciones de artículos científicos en el campo de las matemáticas, la física, la informática o la biología cuantitativa.

Las conclusiones del estudio no son muy positivas para los habitantes de la Tierra ya que, según sus cálculos, el paso de este astro podría desestabilizar el delicado equilibrio de la Nube de Oort, lo que conduciría a una auténtica lluvia de cometas contra nuestro planeta. Nuestro Sistema Solar está repleto de millones de rocas heladas de mayor o menor tamaño y como sabemos, muchos de los cometas que observamos, tanto nosotros como los astrónomos, proceden de la Nube de Oort. Una estrella que pase demasiado cerca podría provocar un bombardeo de miles de estas rocas directamente hacia la Tierra.




Para llegar a esta conclusión los expertos, dirigidos por el astrónomo Coryn Bailer-Jones, reprodujeron con exactitud los movimientos pasados y futuros de 50.000 estrellas (con datos extraídos de la misión Hipparcos de la ESA). La investigación reveló que 14 estrellas pasarán a menos de 3,26 años luz de nosotros.

Afortunadamente, este suceso no ocurrirá de forma inminente, sino que sucederá en algún momento dentro del próximo cuarto millón de años. ¿Qué estrellas amenazarían este equilibrio? Por el momento, la estrella más cercana a la Tierra es Próxima Centauri, una enana roja ubicada a tan solo 4 años luz de distancia. Otra de ellas sería Hio 85605, con un 90% de probabilidad de pasar casi rozándonos (entre 0,13 y 0,65 años luz).

“Creo que podemos predecir con certeza que las órbitas de los cometas se verán perturbadas por estos encuentros”, afirma Bailer-Jones. De cualquier forma, como todas las estrellas se encuentran en constante movimiento, no es descartable que alguna otra se encuentre en el futuro mucho más cerca de nosotros.

FUENTE: Muy interesante

lunes, 15 de diciembre de 2014

Internet viaja en globo
El proyecto más alocado de Google está empezando a dar resultado. Los globos de Loon acumulan ya más de 75 vueltas a la Tierra y podrían ofrecer acceso comercial a Internet en 2016.

<strong>20 KM. </strong>Los globos de Google, similares a...

20 KM. Los globos de Google, similares a los que usan los meteorólogos, flotan en la estratosfera, a una altura de entre 18 y 28 kilómetros, muy por encima de la altitud de los vuelos comerciales.

El 40% de la población mundial tiene acceso a internet. Sólo en los últimos cuatro años se han sumado casi 1.000 millones de personas. Son buenas cifras, pero hay un problema. Este crecimiento está impulsado en gran medida por el aumento de la población urbana. Llevar internet a zonas rurales sigue siendo complejo, caro y poco práctico, sobre todo en países en vías de desarrollo.
La solución, sin embargo, podría no estar en la fibra óptica ni en los más avanzados satélites, sino en una tecnología con 230 años de historia: el globo aerostático.
Ésa es, al menos, la apuesta de Google. En junio de 2013 la compañía anunció un proyecto, bautizado como Loon, para llevar conexión a internet a áreas remotas usando globos similares a los que hoy en día se emplean en áreas científicas y meteorológicas.
Las aeronaves, que vuelan en la estratosfera -entre 18 y 20 kilómetros de altitud-, estarían adaptadas para ofrecer acceso a internet de alta velocidad a un área de 1.200 km2. Con cientos de ellos sobre un área geográfica concreta, teorizaba la compañía en 2013, sería posible dar acceso a internet con velocidades similares a las de las redes de telefonía móvil.
Una idea poco ortodoxa, sin duda, pero un año y medio más tarde los vuelos de prueba de Loon han dado motivos a los ejecutivos de Google para ser optimistas sobre la viabilidad del proyecto. Los más de 70 en activo son capaces de permanecer en el aire hasta 10 veces más que los lanzados el pasado año. Algunos han conseguido volar ininterrumpidamente durante más de 134 días seguidos.
En la estratosfera, estos globos pueden alcanzar velocidades de hasta 324 kilómetros por hora, pero la compañía ha aprendido también a mantenerlos en zonas geográficas limitadas o a ralentizar su avance usando diferentes corrientes de aire a diferentes altitudes. Google también ha conseguido mejorar los tiempos de lanzamiento: hoy serían capaces de lanzar hasta 20 globos al día. «Hemos aprendido hasta el tipo de calzado que es mejor llevar puesto cuando se construyen los globos», aseguran los responsables del proyecto.
La idea de Google es tener más de 300 navegando alrededor del hemisferio Sur del planeta el próximo año, siguiendo aproximadamente la línea del paralelo 40 y dando cobertura a Nueva Zelanda, Chile y Argentina. ¿Por qué tantos? Los globos sólo pasan por encima de un área geográfica concreta durante un periodo de tiempo limitado, pero si hay varios en circulación es posible que entre ellos se pasen el testigo de las conexiones. Para conseguir una señal continua, por tanto, es fundamental dar con la densidad adecuada.
Los modelos actuales tienen unos paneles solares situados sobre el transmisor capaces de generar energía suficiente para todo un día de funcionamiento en sólo cuatro horas de exposición. Cada globo se comunica con una estación base conectada a la Red a través de métodos tradicionales, como fibra óptica. Estas estaciones deben estar instaladas a unos 100 kilómetros de distancia como máximo.
MANTENIMIENTO
Los globos pueden cambiar de altura, pero sólo un número limitado de veces. Cuando necesitan mantenimiento o ya no resultan útiles -o tienen un accidente-, caen de forma controlada desde la estratosfera ayudados por un paracaídas. Dotados de GPS, el equipo de Google sólo tiene que acercarse a recogerlo para repararlo o recargarlo de helio.
De momento, Google sólo ha dado conexión en tres regiones. La primera prueba se realizó en una comunidad rural de Nueva Zelanda cercana a la ciudad de Christchurch, con unos 50 hogares conectados a través de una red de 50 globos. La segunda fase de prueba ha dado conexión de alta velocidad a granjeros del valle central de California, en EEUU. La tercera, en mayo de este año en la región brasileña de Piauí, fue la primera en ofrecer una velocidad de acceso comparable a las conexiones LTE de móvil.
Si las pruebas continúan dando buenos resultados, los primeros servicios comerciales podrían llegar en el transcurso de 2016. Google no sólo ve esta tecnología como una posible solución para conectar áreas remotas, sino también como una alternativa, por ejemplo, en caso de catástrofes naturales y otros tipos de emergencias. También baraja la idea de revender el acceso a operadoras de telefonía locales en aquellos países en donde decida implantar la red.
Salvados los escollos técnicos, el único obstáculo es la legislación vigente en los diferentes países donde Google pretende operar. Cada año se lanzan a la estratosfera más de 70.000 globos meteorológicos desde prácticamente todos los países del planeta, pero estos globos suelen tener un tiempo de vuelo mucho más limitado y es posible, además, controlar que la zona en la que caen esté libre de tráfico aéreo (los globos flotan a una altura muy superior a la de los vuelos comerciales, pero pueden ser un problema durante las fases de descenso o ascenso). En el caso de Google, sin embargo, no hay precedente y algunos gobiernos podrían mostrarse reticentes con la idea de tener docenas de ellos flotando casi permanentemente sobre su territorio.


Fuente: EL MUNDO

lunes, 8 de diciembre de 2014

La NASA concluye con éxito el primer vuelo de prueba de su nueva nave 'Orion'

En las instalaciones de la NASA de Cabo Cañaveral se ha vuelto a oír el rugido de un cohete lanzando una nave espacial para astronautas. No llevaba astronautas todavía, pero la expectación ante la primera prueba de vuelo a la que se somete la flamante cápsula Orion, que concluyó con éxito, fue casi tanta como si las llevara. Y es que este es el vehículo que EEUU planea utilizar para lanzar en el futuro misiones tripuladas a un asteroide y a Marte.

La nave, tras caer en el Pacífico. 
    






Con un día de retraso, el cohete Delta IV en el que viajaba la cápsula Orion ha despegado este viernes a las 13.05 (hora peninsular española) desde el Centro Espacial Kennedy de Florida. La nave dio dos vueltas a la Tierra situándose a una altitud de 5.800 kilómetros.
Cuatro horas y 24 minutos después, a las 17.29, cayó al Océano Pacífico tras un amerizaje que la NASA definió como «perfecto».
«El vuelo de hoy es un paso enorme para la NASA, y realmente se trata de una fase crítica en nuestro trabajo para ser pioneros en un viaje a Marte», declaró Charles Bolden, director de la agencia espacial.
La prueba, que ha costado 305 millones de euros, iba a realizarse el jueves pero la detección de un barco en la zona de seguridad, el viento y finalmente un problema detectado en una válvula del tanque de combustible obligaron a posponer 24 horas el despegue.

El cohete Delta IV, con la cápsula Orion, en el momento del despegue desde Cabo Cañaveral. 








Orion es la nave que va a reemplazar a la flota de los míticos transbordadores (shuttle), que Barack Obama decidió jubilar para poder centrarse en el desarrollo de un nuevo vehículo que les permitiera alcanzar objetivos más ambiciosos.
Obama también decidió cancelar la misión Constelación, con la que EEUU iba a regresar a la Luna, para centrarse en Marte. Aunque el presidente afirmó que EEUU intentaría ir al Planeta Rojo hacia 2030, todavía no hay un calendario y un presupuesto claramente establecido que sirvan como hoja de ruta para emprender tan cara misión.
Los transbordadores, considerados un prodigio de la tecnología espacial, eran también muy caros de mantener y sensibles a las averías.
Como no había dinero para todo, se optó por estar unos años sin nave propia. El último despegue de un vehículo tripulado de la NASA tuvo lugar en julio de 2011, cuando el Atlantis puso fin a la era de los transbordadores y EEUU pasó a depender de las naves rusas Soyuz.
Desde entonces, los astronautas de la NASA viajan a la Estación Espacial Internacional (ISS) a bordo de las Soyuz. Aunque para ellos no supone ningún problema viajar con los rusos, con los que trabajan habitualmente en la ISS, depender de sus antiguos rivales en un asunto tan delicado como el espacio no es algo que guste a todos los estadounidenses, deseosos de volver a tener su propia nave. Así que para la NASA, la jornada de ayer fue similar a la de los grandes lanzamientos de la carrera espacial.
Aunque el vuelo de prueba de Orion se hizo a bordo de un coheteDelta IV, cuando se emprendan las futuras misiones tripuladas se utilizará un lanzador mucho más potente, el Space Launch System (SLS), que está siendo construido.

Mejorar la nave

La nave Orion mide 5 metros de diámetro y 3,3 metros de altura, un espacio que parece reducido para un viaje tan largo como a Marte. En ella podrán ir cuatro astronautas (uno más que en las Apolo). Sin embargo, en trayectos cortos, como a la ISS, podría llevar a seis personas.
Durante el test se han probado los sistemas de seguridad, así como el escudo contra la radiación que envuelve la nave, un primer paso hacia un sistema que consiga proteger el cuerpo de los astronautas de la intensa radiación a la que estarán sometidos durante las misiones de larga duración.
El regreso a la Tierra fue la fase más complicada de la prueba. Durante la reentrada en la atmósfera, la cápsula viaja a una velocidad de 32.000 kilómetros por hora y está envuelta en una cortina de plasma que alcanza temperaturas de 2.200ºC, casi el doble que la lava de un volcán en erupción. Durante esa fase, se pierde la comunicación con la nave.
Orion es capaz de disminuir la velocidad hasta los 480 kilómetros por hora, pero sigue siendo muy alta, por lo que hay que recurrir a los paracaídas. Primero se desplegó un sistema de paracaídas que la reduce hasta los 280 km/hora. Cuando ya era inminente el amerizaje, se abrieron los tres gigantescos paracaídas principales, que permitieron que cuando cayó al océano, la cápsula fuera a sólo 30 kilómetros por hora.
Con los datos y las mediciones obtenidos durante la prueba los ingenieros seguirán trabajando para mejorar las prestaciones de la nave: «La hemos forzado tanto como hemos podido para obtener datos reales que nos ayuden a mejorar el diseño. Dedicaremos las próximas semanas y meses a analizar esta información tan valiosa y a aplicar las lecciones aprendidas a la siguiente nave Orion, que ya está siendo fabricada, para la primera misión que haga a bordo del cohete SLS», explicó Mark Geyer, jefe del programa Orion, en el que la NASA ha invertido hasta ahora 7.300 millones de euros. Lockheed Martin es el contratista principal.
El segundo vuelo de prueba está previsto para dentro de cuatro años y tampoco llevará tripulantes. Los astronautas tendrán que esperar hasta 2021 para estrenarla.

FUENTE: EL MUNDO

martes, 18 de noviembre de 2014

La sonda Philae "huele" moléculas orgánicas en el cometa 67P

Las propiedades de la superficie de 67P parecen ser muy diferentes de lo que se pensaba. El taladro aterrizador Philae ha revelado que el cometa es duro como el híelo, ya que no pudo profundizar. Además, el instrumental fue capaz de 'oler' la atmósfera y detectar las primeras moléculas orgánicas después de aterrizar.
   "A pesar de que la potencia del taladro se incrementó gradualmente, no fuímos capaces de profundizar en la superficie", explica Tilman Spohn, del Instituto de investigación Planetaria de Alemania, que dirige el equipo de investigación.
   Poco después del triple aterrizaje, los científicos sólo podían esperar que Philae quedase en una posición que permitiera a la sonda quedar clavada en la superficie. Sin embargo, con el instrumento MUPUS (Sensores de uso múltiple para investigación en superficie y subsuelo) ha sido posible estudiar directamente la resistencia de la superficie de un cometa por primera vez, y 67P/Churyumov-Gerasimenko ha demostrado ser un "hueso duro de roer".
"Hemos adquirido una gran cantidad de datos, que ahora tenemos que analizar", dice Spohn. Sólo se los sensores térmicos y acelerómetros en los anclajes que deberían haber fijos Philae a la superficie del cometa no se utilizaron, debido a que no fueron desplegados durante la toma de contacto.
   Por su lado, el equipo del experimento SESAME (Surface Electrical, Seismic and Acoustic Monitoring Experiment) puede confirmar que Churyumov-Gerasimenko no es tan suave y esponjoso como se creía que era. "La fuerza de la capa de hielo bajo una capa de polvo en el primer lugar de aterrizaje es sorprendentemente alta", dice Klaus Seidensticker del Instituto DLR de Investigación Planetaria.
   El instrumento CASSE, que se encuentra bajo el aterrizador, se puso en marcha durante el descenso y registra claramente la toma de contacto en el primer aterrizaje de Philae. A partir de datos adicionales, se derivarán las propiedades mecánicas de Churyumov-Gerasimenko. Otros dos instrumentos de SESAME sugieren que la actividad cometaria en este lugar de aterrizaje es baja, y revelan la presencia de una gran cantidad de hielo de agua bajo el módulo de aterrizaje.
   El último de los 10 instrumentos a bordo del módulo de aterrizaje Philae en ser activado fue el subsistema SD2 (Sampling, Drilling and Distribution), que fue diseñado para proporcionar muestras de suelo. Es cierto que el taladro se activó, al igual que todos los pasos para el transporte de la muestra al horno apropiado. Ahora los científicos tienen que analizar los datos para determinar si una muestra de suelo fue en realidad se examinó en el cromatógrafo de gases. Esto se hará en colaboración con varios equipos de instrumentos.
   "Actualmente no tenemos ninguna información sobre la cantidad y el peso de la muestra de suelo," dice Fred Goesmann del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar. Sin embargo, el instrumental fue capaz de 'oler' la atmósfera y detectar las primeras moléculas orgánicas después de aterrizar. El análisis de los espectros y la identificación de las moléculas continúan.
   Uno de los más afortunados con el aterrizaje de Philae es Stefano Mottola, del Instituto DLR de Investigación Planetaria, que se encarga de la cámara Rolis (Rosetta Lander Imaging System). El instrumento, montado en la parte inferior del módulo de aterrizaje, adquirió imágenes durante el primer descenso que muestra el lugar de aterrizaje previsto, Agilkia. Incluso después del tercer aterrizaje, se logró reactivar Rolis y adquirir imágenes de la superficie del cometa a corta distancia. De este modo, el equipo cuenta con datos para dos lugares diferentes en el cometa.
   Una gran cantidad de datos también se obtuvo con el instrumento CONSERT (COmet Nucleus Sounding Experiment by Radio wave Transmission). Para lograr esto, el módulo de aterrizaje y el orbitador estaban en diferentes lados del cometa y trabajaron en conjunto para analizar el núcleo con señales de radio a través de él y crear un perfil tridimensional del núcleo. Durante las mediciones, Philae entró en hibernación después de que se agotase la energía de la batería principal.
   "Estoy muy seguro de que Philae reanudará el contacto con nosotros y que vamos a ser capaces de operar los instrumentos de nuevo", dice el gerente del Proyecto en el DLR, Stephan Ulamec. Una vez que la batería recargable secundaria haya sido calentado por la luz del Sol de nuevo, se reiniciará Philae y el equipo de mando se sentará en las consolas de control de nuevo.
   "En el primer lugar de aterrizaje habríamos tenido mejores condiciones de iluminación solar", dice Ulamec. "Ahora estamos un poco en la sombra, necesitaremos más tiempo para cargar." Una de las ventajas del lugar de aterrizaje más sombrío en un cráter es que el módulo de aterrizaje Philae no se sobrecaliente tan rápido cuando el cometa se acerque al Sol, y se beneficiará de una luz del sol menos fuerte. El equipo logró girar el módulo de aterrizaje durante la noche del 14 al 15 de noviembre, de modo que el panel solar más grande está ahora alineado hacia el Sol.
Superficie del cometa 67P
   Stephan Ulamec cree que es probable que en la primavera de 2015, se comunicará una vez más con Philae y se recibirán datos. En el verano, podría ser posible que las temperaturas en el cometa permitan a la batería recargarse. "El orbitador continuará con sus sobrevuelos para recibir cualquier señal del módulo de aterrizaje Philae, una vez que despierte de la hibernación."

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El origen de la Luna

Hay, básicamente, tres posibilidades en cuanto a la formación de la luna:

1.- Era un astro independiente que, al pasar cerca de la Tierra, quedó capturado en órbita.
2.- La Tierra y la Luna nacieron de la misma masa de materia que giraba alrededor del Sol.
3.- La Luna surgió de una especie de "hinchazón" de la Tierra que se desprendió por la fuerza centrífuga.

Actualmente se admite una cuarta teoría que es como una mezcla de las otras tres: cuando la Tierra se estaba formando, sufrió un choque con un gran cuerpo del espacio. Parte de la masa salió expulsada y se aglutinó para formar nuestro satélite. Y, aún, una quinta teoría que describe la formación de la Luna a partir de los materiales que los monstruosos volcanes de la época de formación lanzaban a grandes alturas.

Hipótesis de fisión

La hipótesis de fisión supone que originariamente la Tierra y la Luna eran un sólo cuerpo y que parte de la masa fue expulsada, debido a la inestabilidad causada por la fuerte aceleración rotatoria que en aquel momento experimentaba nuestro planeta. La parte desprendida se "quedó" parte del momento angular del sistema inicial y, por tanto, siguió en rotación que, con el paso del tiempo, se sincronizó con su periodo de traslación.
Se cree que la zona que se desprendió corresponde al Océano Pacífico, que tiene unos 180 millones de kilómetros cuadrados y con una profundidad media de 4.049 metros. Sin embargo, los detractores de esta hipótesis opinan para poder separarse una porción tan importante de nuestro planeta, éste debería haber rotado a una velocidad tal que diese una vuelta en tan sólo tres horas. Parece imposible tan fabulosa velocidad, porque, al girar demasiado rápido, la Tierra no se hubiese formado al presentar un exceso de momento angular.

Hipótesis de captura

Una segunda hipótesis denominada 'de captura', supone que la Luna era un astro planetesimal independiente, formado en un momento distinto al nuestro y en un lugar alejado.
La Luna inicialmente tenía una órbita elíptica con un afelio (punto más alejado del Sol) situado a la distancia que le separa ahora del Sol, y con un perihelio (punto más cercano al Sol) cerca del planeta Mercurio. Esta órbita habría sido modificada por los efectos gravitacionales de los planetas gigantes, que alteraron todo el sistema planetario expulsando de sus órbitas a diversos cuerpos, entre ellos, nuestro satélite. La Luna viajó durante mucho tiempo por el espacio hasta aproximarse a la Tierra y fue capturado por la gravitación terrestre.
Sin embargo, es difícil explicar cómo sucedió la importante desaceleración de la Luna, necesaria para que ésta no escapara del campo gravitatorio terrestre.

Hipótesis de acreción binaria

Hipótesis de acreción binaria
La hipótesis de la acreción binaria supone la formación al mismo tiempo tanto de la Tierra como de la Luna, a partir del mismo material y en la misma zona del Sistema solar. A favor de esta teoría se encuentra la datación radioactiva de las rocas lunares traídas a nuestro planeta por las diversas misiones espaciales, las cuales fechan entre 4.500 y 4.600 millones de años la edad lunar, aproximadamente la edad de la Tierra.
Como inconveniente tenemos que, si los dos se crearon en el mismo lugar y con la misma materia: ¿cómo es posible que ambos posean una composición química y una densidad tan diferentes?. En la Luna abunda el titanio y los compuestos exóticos, elementos no tan abundantes en nuestro planeta al menos en la zona más superficial.

Hipótesis de impacto

La hipótesis del impacto parece la preferida en la actualidad. Supone que nuestro satélite se formó tras la colisión contra la Tierra de un cuerpo de aproximadamente un séptimo del tamaño de nuestro planeta. El impacto hizo que bloques gigantescos de materia saltaran al espacio para posteriormente y, mediante un proceso de acreción similar al que formó los planetas rocosos próximos al Sol, generar la Luna.
Lo más dudoso de esta teoría es que tendrían que haberse dado demasiadas coincidencias juntas. L probabilidad de impactar con un astro errante era muy alta al inicio del Sistema Solar. Más dificil es que la colisión no desintegrase totalmente el planeta y que los fragmentos fuesen lo suficientemente grandes como para poder generar un satélite.
La teoría del impacto ha sido reproducida con ayuda de ordenadores, simulando un choque con un objeto cuyo tamaño sería equivalente al de Marte, y que, con una velocidad inferior a los 50.000 km/h, posibilitaría la formación de un satélite.

Hipótesis de precipitación

Últimamente ha aparecido otra explicación a la que dan el nombre de 'Hipótesis de precipitación' según la cual, la energía liberada durante la formación de nuestro planeta calentó parte del material, formando una atmósfera caliente y densa, sobre todo compuesta por vapores de metal y óxidos. Estos se fueron extendiendo alrededor del planeta y , al enfriarse, precipitaron los granos de polvo que, una vez condensados, dieron origen al único satélite de la Tierra.